¡Empatía por favor!

Qué pena que las cuerdas, al romperse violentamente, dejen también una herida en el alma. Qué tristeza ver como nuestra sociedad se fractura cada día un poquito más… Yo no entendía de banderas, ni de fronteras. Yo entendía de personas. De corazones afines. Con costumbres propias y lenguas maternas. Presumía de sentirme ciudadana del mundo. […]