Biocoaching

En ocasiones, nos disponemos a cumplir nuestros sueños cargando una mochila muy pesada a nuestras espaldas. En realidad, no sabemos por qué la llevamos, pero ahí estamos haciendo camino con ella. A menudo, sentimos esa falta de aliento, ese malestar que nos impide disfrutar del trayecto. Llevamos demasiado tiempo cargando con tantas y tantas cosas que ni siquiera sabemos lo que hay dentro. Es imprescindible detenerse un instante y revisar esa carga tan pesada.

Esa mochila está repleta de emociones, de sentimientos encontrados, de experiencias que alientan y otras que nos frenan. De creencias pasadas, otras autoimpuestas, pensamientos que nos enjaulan y nos impiden caminar con libertad.

Es fundamental realizar un alto en el camino. Llevar la mirada hacia el pasado y comprender el contenido de esa mochila imaginaria. Desde esa comprensión, tendremos la libertad para vaciar lo que ya no nos es útil y llenarla de recursos que impulsen nuestro viaje.

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¿En qué consiste el método Biocoaching?

​Biocoaching es un método de desarrollo personal y profesional.  Albert Einstein dijo: “locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados distintos”. Para cumplir nuestros sueños, o alcanzar nuestras metas, hay abrir nuevos caminos.  Abandonar nuestra zona de confort y seguir evolucionando, ya que nuestra actitud y lo que hacemos marcarán nuestro crecimiento como personas. Esa madurez que vamos a conseguir se extenderá a todos los ámbitos de nuestra vida. De ahí que el desarrollo personal y profesional, estén íntimamente relacionados.

¿Cómo lo haremos?

​El Método Biocoaching integra distintas técnicas y herramientas, tales como: el coaching, la construcción de la propia biografía, la Programación Neurolingüística, el mindfulness y la visualización creativa.

El número de sesiones se irá determinando según la necesidad de cada proceso, pero se establece un máximo de 15 sesiones y se estructura en dos o tres fases.

​Biocoaching parte de la base que las personas pueden dar sus mejores frutos, de la misma forma que sucede en la naturaleza. Si queremos plantar un árbol frutal, primero debemos ocuparnos de la tierra: removerla y ararla. Quitar las malas hierbas y las piedras. Allanar el terreno y abonarlo, para posteriormente proceder a la siembra.  Esta metáfora puede sernos de gran utilidad para explicar las fases del proceso.

La primera fase corresponde a la preparación del terreno. Concretamente, consiste en el desbloqueo emocional a través del autoconocimiento. El objetivo de esta fase es conocernos como realmente somos y conectarnos con nuestro ser esencial.  De esta manera, se favorece el reconocimiento de roles, creencias y valores que no nos son propios, a la vez que se despiertan nuestros potenciales, recursos internos y la propia creatividad.

​El objetivo de la segunda y tercera fase, el abono y la siembra, es facilitar el cambio y la transición.  A través de un proceso de acompañamiento, se muestra el cambio, como una oportunidad de transformación positiva.  A partir del autoconocimiento y del descubrimiento del propio potencial, podemos elaborar un plan de acción para conseguir nuestros objetivos y nuestras metas, a la vez que mejoramos nuestra calidad de vida.

​¿Cuándo lo haremos?

​Para que el método funcione, es necesario un compromiso por ambas partes. La periodicidad de las sesiones, se pactarán, respetando la frecuencia óptima de la metodología.

​¿Para quién?

​Esta metodología está dirigida a todas aquellas personas con ganas de crecer, de brillar, de amarse, de tomar las riendas de su vida, de mejorar personal y profesionalmente. El único requisito es tener un fuerte compromiso hacia sí mismo.

​¿Para qué?

​Para ganar autoestima, salud, confianza, autoconocimiento, realización personal y profesional, motivación, creatividad, asertividad, independencia, autocontrol, paz interior, en definitiva, éxito en todas las áreas de la vida.